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Ambiente necesario para la apropiada germinación de la semilla


Las semillas deben ser de alta calidad, limpias y compradas de una compañía de semillas acreditada. Con muy pocas excepciones, es un requisito que los productores orgánicos certificados usen únicamente semillas y plántulas certificadas como orgánicas.

Todas las semillas bien desarrolladas contienen un embrión y en la mayoría de las especies de plantas una reserva de alimentos envuelta en una cutícula que cubre la semilla. Las semillas generalmente “se despiertan” y germinan bien cuando el suelo esta húmedo y las condiciones de temperatura son favorables para que éstas puedan crecer. Pero no todas las semillas tienen los mismos requisitos de germinación, por lo que es importante conocer lo que cada tipo de semilla necesita.

La temperatura, la humedad, el oxígeno y las condiciones de luz deben ser adecuados para que las semillas germinen. Todas las semillas tienen rangos de temperaturas óptimas para su germinación (Tabla 1). La temperatura mínima es la temperatura más baja requerida para que las semillas puedan germinar eficazmente. La máxima es la temperatura más alta en la que pueden germinar correctamente. Cualquier temperatura sobre o por debajo de estas puede dañar o hacer que las semillas se vuelvan al estado de descanso. Cuando las temperaturas son óptimas la germinación es rápida y uniforme.

Todas las semillas necesitan una humedad adecuada y oxígeno para germinar. Es muy importante que haya un buen contacto entre la semilla y el suelo. Para plantar directamente en el suelo se recomienda un almácigo con un suelo de textura fina que no se compacte mucho. Para los almácigos de invernadero el medio de cultivo debe ser sin tierra, pero húmedo y esponjoso. El suelo o el medio de cultivo deben tener suficiente humedad para que las semillas puedan absorber el agua para comenzar el proceso de germinación. Como cualquier otro organismo vivo las semillas también necesitan oxígeno para respirar, y el oxígeno viene del aire que circula en el suelo cuando no es compacto o demasiado húmedo.

No todas las semillas tienen los mismos requisitos de luz. La mayoría de las semillas germinan mejor bajo condiciones de oscuridad y la luz puede impedir su germinación. Sin embargo, algunas otras necesitan luz para germinar. Pero una vez que las semillas han germinado y han brotado del suelo o del medio de cultivo como plántulas, todas necesitan de la luz del sol para crecer.


Tabla 1.- Temperaturas óptimas del suelo para la germinación de hortalizas

Cultivo de hortalizas Mínima (°C) Rango Optimo (°C) Optima (°C) Máxima (°C)
Betabel 4 10-29 29 29
Frijol 15 15-29 26 35
Repollo 4 7-35 29 37
Coliflor 4 7-29 26 37
Apio 4 15-21 21 29
Acelga 4 10-29 29 35
Pepino 15 15-35 35 40
Berenjena 15 23-32 29 35
Lechuga 1 4-26 23 29
Melón 15 23-35 32 37
Cebolla 1 10-35 23 35
Perejil 4 10-29 23 32
Chícharo 4 4-23 23 29
Chile 15 18-35 29 35
Calabaza 15 21-32 32 37
Espinaca 1 7-23 21 29
Calabacita 15 21-35 35 37
Maíz Dulce 10 15-35 35 40
Tomate 10 21-35 29 35


Manejo de la germinación para el desarrollo de las plántulas

Prueba de germinación en semillas viejas

Las semillas generalmente se almacenan de un año a otro y si se almacenan incorrectamente o por demasiados años, pueden perder vigor y pueden germinar mal al ser plantadas. Existe una prueba muy simple de germinación que puede determinar si las semillas almacenadas son viables. La prueba consiste en sacar una muestra, alrededor de 25 semillas, envolverlas suavemente en una toalla de papel húmeda sin ser empapada por cinco a diez días. Después de pasados esos días, desenvolver la toalla de papel y contar cuantas semillas han germinado; si son menos del 85 al 90%, es mejor descartarlas y tirar el resto de las semillas almacenadas, comprar semillas nuevas.

Germinación uniforme

Sabemos que las semillas necesitan condiciones apropiadas para germinar rápidamente. Ya sea que las semillas se planten en bandejas en los invernaderos o directamente en el campo, la meta es de que todas las semillas germinen al mismo tiempo o cerca del mismo tiempo y que crezcan a la misma velocidad. Una bandeja de trasplantes uniformes es más fácil de manejar y le llevará a obtener una mejor cosecha. Una germinación dispareja debido a un crecimiento lento, a diferencias de humedad en el suelo o en las temperaturas, o a diferencias en la profundidad al plantar las semillas puede resultar en plántulas de diferentes tamaños, la mitad estará lista para trasplantarse directamente al suelo y la otra mitad estará demasiado chica, con las raíces enrolladas sin que las raíces salgan fácilmente de sus celdas.

En el invernadero una manera de conseguir una germinación rápida y uniforme es usando las esteras de germinación por debajo de las bandejas. Estas esteras le permitirán establecer la temperatura de acuerdo a los requisitos de las semillas. Asegúrese de proveerle las temperaturas óptimas a los cultivos. Si se provee una buena circulación de oxígeno a las plántulas durante la germinación, al comenzar a crecer les ayudará a controlar las enfermedades durante esta primera etapa de su crecimiento.

No podemos controlar las condiciones del campo como lo podemos hacer dentro de los invernaderos, pero aún podemos tomar medidas para asegurarnos que las semillas plantadas directamente en el campo germinen uniformemente. Una cama de suelo de textura fina le provee buenas condiciones de crecimiento a las semillas, un buen contacto entre suelo y semilla y la habilidad de plantarlas a una profundidad uniforme. Si se plantan cuando las temperaturas del suelo están casi óptimas acelerará la germinación y la emergencia de las plántulas. A veces con la prisa de sembrar en la primavera, las semillas se siembran en suelos que aún están muy fríos. Esto puede resultar en una germinación lenta, plántulas débiles y enfermizas y su muerte. Es mejor retrasar la siembra hasta que los suelos se hayan calentado.


El desarrollo de plántulas

La temperatura óptima para el crecimiento de las plántulas puede ser diferente de la temperatura óptima para la germinación. En la Tabla 2 se muestra el rango de temperaturas del día y de la noche que son mejores para el crecimiento de las plántulas en un invernadero donde se pueden controlar las temperaturas. Las temperaturas más bajas generalmente causan que el crecimiento de las plántulas sea más lento y las temperaturas más altas lo hacen más rápido.

Todas las plántulas necesitan bastante luz para crecer. Si los niveles de luz son bajos o si las plántulas están muy amontonadas, los tallos se alargan mucho porque las plantas buscan más luz lo que resulta en trasplantes débiles y alargados. Si los niveles de luz son bajos en los invernaderos considere agregar luces suplementarias para tener un mejor nivel de luz para las plántulas.

Todos los cultivos necesitan un periodo de aclimatación antes de trasplantarlos del invernadero al campo o se dañarán por las condiciones adversas. Para aclimatar las plántulas, se exponen gradualmente a las condiciones que tendrán directamente en el campo. La mayoría de los trasplantes pueden aclimatarse reduciéndoles gradualmente la temperatura en el invernadero y/o reduciéndoles el riego. Las plántulas que son aclimatadas de esta manera, estarán en mejor condición de aguantar el trasplante y de continuar creciendo sin interrupción directamente en el campo.

Tabla 2.- Temperatura y tiempo requerido para el crecimiento de las plántulas.

Cultivo de hortalizas Día (°C) Noche (°C) Tiempo (semanas)
Brocoli 15-21 10-15 5-7
Repollo 15-21 10-15 5-7
Coliflor 15-21 10-15 5-7
Apio 18-23 15-18 10-12
Pepino 21-23 15-18 3-4
Berenjena 21-26 18-21 6-8
Lechuga 12-18 10-12 5-7
Melón 21-26 18-21 3-4
Cebolla 15-18 55-15 10-12
Chile 18-23 15-18 6-8
Calabacita 21-23 15-18 3-4
Tomate 18-23 15-18 5-7


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